Combate las líneas de expresión y retrasa los signos del envejecimiento con estos 8 Trucos de belleza anti age

El envejecimiento de la piel y las arrugas son, sin duda, uno de los problemas de belleza que más preocupan a las mujeres hoy en día, pues la piel, como tantas otras cosas, también envejece con el paso de los años y el primer signo de esto son las arruguitas finas que nos avisan que nuestra piel ha perdido hidratación.


Es necesario tener en cuenta algunos trucos de belleza antiedad y consejos para cuidar y proteger tu piel antes de que empieces a considerar cirugías o algún otro método invasivo del que puedas terminar arrepintiendote. Una combinación de hábitos alimenticios, costumbres diarias, tratamientos vitamínicos y minerales, son la base fundamental de cualquier tratamiento antiage. Aquí te dejamos los 10 tips más importantes para que tu piel luzca más radiante año tras año.


  • La limpieza diaria debe ser el primer paso de cualquier rutina de belleza. Es especialmente importante emplear un limpiador suave para evitar un desecamiento excesivo de la dermis y posibles irritaciones. Además, debes evitar lavar la cara con mucha frecuencia o aclarar la piel con abundante agua porque el exceso de agua favorece la desecación de la piel.

  • ¡Cuidado con el sol! Desde el punto de vista estético los rayos UVA son el mayor enemigo de nuestra piel y la principal causa del envejecimiento cutáneo. Por eso, es fundamental utilizar siempre productos con factor de protección solar en rostros, cuello y pecho.
  • Hidratar la piel a diario es fundamental. Aplica crema hidratante dos o tres veces al día con pases circulares ascendentes, siempre presionando al subir (nunca al bajar) con ambas manos desde el mentón hasta la frente para pasar después a la zona del cuello y escote, donde aplicaremos el producto con pases descendentes hasta que penetre por completo.

  • Otras partes de nuestro cuerpo también delatan la edad. No sólo envejece el rostro. Hay otras zonas del cuerpo muy expuestas a las agresiones del exterior, como el escote, el cuello y las manos. Por lo tanto es importante utilizar los mismos tratamientos que usas para el rostro en estas zonas.

  • Evita los baños demasiado calientes y, especialmente, no pasar mucho tiempo dentro de la bañera (no más de 20 minutos). Por supuesto, tras el baño hay que hidratar muy bien la piel.

  • Intenta beber 2 litros de agua diarios para mantener intacta la hidratación de la piel; aunque los estudios indican que un exceso de agua no hidrata más la piel, es un hecho que un déficit produce sequedad cutánea.
  • Somos lo que comemos. las mejoras en la alimentación se traducen en una piel más radiante y vigorosa, más joven. Asegúrate de comer frutas, verduras y alimentos ricos en vitaminas A, C y E ya que poseen una acción antioxidante que limita la producción de radicales libres, responsables del envejecimiento (envejecemos porque nos oxidamos). Además, regulan la pigmentación, fomentan la regeneración cutánea y contribuyen a la producción de colágeno de la piel. Ten en cuenta estos 7 alimentos estrella que hacen parte de una dieta rejuvenecedora: el aguacate, las nueces, los frutos rojos, los cítricos, las uvas, la jalea real, el jengibre.
  • Yoga facial para tonificar la musculatura de la cara. ¿Qué es? Son ejercicios faciales con los que conseguirás relajar los músculos y lucir un rostro joven y fresco por más tiempo. 5 o 10 minutos al día al levantarte o antes de acostarte son suficientes. Algunos de los ejercicios son:
    • Con la edad la musculatura de la ceja pierde tersura y eso trae consigo la caída del párpado y el afeamiento de la mirada. ¿Qué hacer para evitarlo y mantener una mirada joven durante más tiempo? Levanta las cejas todo lo que puedas y luego mira hacia arriba. Manteniendo ese gesto, lo único que has de hacer es cerrar el párpado durante varios segundos. Repite el movimiento mientras respiras suavemente.
    • Pómulos realzados: realiza suaves presiones justo por debajo del hueso del pómulo, con el dedo índice y el anular, empezando por debajo de la nariz y subiendo hasta las sienes. Relájate y repítelo varias veces.
    • Tonifica las mejillas y previene las líneas de expresión: toma aire e hincha las mejillas todo lo que puedas, como si fueras un pez globo. Mantente así unos segundos mientras inhalas y exhalas aire.
    • ¡Fuera papada! Reafirma el óvalo facial y disminuye la antiestética papada estirando el cuello hacia arriba y sacando la mandíbula hacia fuera. Realiza y mantén el movimiento durante varios segundos. Haz lo mismo girando la cabeza hacia los lados.